Hubo una época en la cuál para ver una película que no fuera en el cine, debíamos ir a algún sitio para poder alquilar/comprar, donde las tiendas ofrecían un descubrimiento casi interminable de todo tipo. Estas venían empaquetadas con obras de arte maravillosamente vistosas, en especial la sección de horror/terror con diseños grotescos y memorables.

Why Horror VHS Artwork Was So F*cked Up